Trabajo remoto. Nómadas digitales. Ampliamos conceptos junto al consultor Carlos Jonay Suárez | Biplaza
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Trabajo remoto. Nómadas digitales. Ampliamos conceptos junto al consultor Carlos Jonay Suárez

Hablamos sobre trabajo remoto con el consultor Carlos Jonay Suárez

Trabajo remoto. Nómadas digitales. Ampliamos conceptos junto al consultor Carlos Jonay Suárez

El trabajo remoto cobra un sentido diferente dependiendo de la ubicación desde la que se realiza. Si el destino en cuestión ofrece ventajas como las que presenta Canarias, con una ubicación clave y estratégica entre Europa, África y América. Infraestructuras modernas y funcionales. Conectividad y seguridad a nivel social, tecnológico, político, y legislativo para las empresas y, además, un clima benigno que invita a disfrutar de una calidad de vida como pocos lugares, no es de extrañar que sigamos hablando del tema. El trabajo remoto es una vertiente que nos interesa.

En el artículo Las nuevas oportunidades que ofrece el teletrabajo (desde y para Canarias) ya veníamos adelantando conceptos desde la perspectiva del teletrabajo y las ventajas de hacerlo desde las islas. 

Así que, para seguir ahondando, hemos quedado con Carlos Jonay Suárez Suárez, Consultor de Estrategia Digital desde hace más de 7 años, con base en las Islas Canarias. Creador de Digital Nomad Experiences (DNExp), una plataforma para difundir la cultura del trabajo remoto y el nomadismo digital, y cofundador de la Escuela de Trabajo Remoto. Y esto le preguntamos:

¿Qué es un trabajador remoto? ¿Existe un perfil característico del trabajador remoto? ¿Todos pueden? ¿Todo vale? 

Si nos vamos a la definición más purista de lo que es un trabajador remoto: Un trabajador remoto es el profesional que realiza un trabajo a distancia utilizando las TIC para vender productos y servicios al mundo. El concepto remoto significa que se puede trabajar desde casa, una cafetería o un espacio de coworking. Para ello, y como es obvio, es necesario una conexión a internet, un PC o smartphone.

Aquí hay dos palabras que nos llevan a la auténtica raíz del trabajo remoto: las TIC y la deslocalización. Las TIC son fundamentales, ya que la base de la mayoría de los trabajos remotos es la digitalización, y generalmente suelen ser trabajos vinculados con el conocimiento o las ventas online. Por otro lado, está la deslocalización, ya que una de las premisas del trabajo remoto es que se pueda realizar desde cualquier sitio, o lo que es lo mismo, que no sea necesario acudir a una oficina (o puesto de trabajo) para realizarlo.

Sí, cualquier empleo o trabajo que pueda digitalizarse, puede realizarse en remoto: programación, derecho, economía, marketing, periodismo, edición, formación, etc. Dejando fuera todos aquellos trabajos que requieran de una presencia física para poder realizarse.

Lo amplía en su post ¿Qué es un nómada digital?

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Y si miramos la otra vertiente:

¿qué aporta el trabajo remoto a las empresas? 

Pues el teletrabajo aporta muchísimas cosas a las empresas en términos de transformación digital, ahorro de costes, acceso a talento digital y felicidad de los empleados.

En términos de transformación digital, las empresas necesitan poner en marcha estrategias de digitalización: acceso remoto a documentación, documentación en la nube, software de comunicación y software de gestión de proyectos. Además, toda esta transformación no solo trae tecnología sino que viene acompañada de nuevas formas de trabajar y de medir la productividad.

Ahorro de costes, ya que muchas empresas pueden cerrar directamente sus oficinas, ahorrándose un cuantioso alquiler mensual por las mismas.

Otro punto importante para las empresas es que ya no tienen que limitarse a contratar personas por su proximidad geográfica, sino que pueden optar a talento que se encuentre en cualquier lugar del país, del continente o del mundo entero. Esto también es positivo para el trabajador, ya que puede trabajar para la empresa que desee, sin tener que desplazarse hasta otro lugar para hacerlo (siempre que las circunstancias y las condiciones del trabajo lo permitan, claro)

Como último punto, pero no menos importante, tenemos la felicidad de los trabajadores: flexibilidad horaria, conciliación familiar y trabajar desde donde quieran son ventajas que se vienen reclamando desde hace tiempo. Con el teletrabajo estas premisas se cumplen, hacen que las personas cambien horarios (y presencialismo) por consecución de objetivos, y que puedan, por tanto, gestionar su tiempo como mejor consideren. 

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¿Qué debe facilitar la empresa para llevar a cabo el proceso de trabajo en remoto? 

Lo primero, evidentemente, es cumplir con el marco legal (que ahora mismo se está reformando en España: nueva ley de teletrabajo | Aportaciones a la consulta pública de la nueva ley de teletrabajo) y partir de ahí, para mí lo primero es cambiar una palabra que está muy presente en las empresas y muy vinculada con el presencialismo: control. Los empresarios, directivos y responsables tienen que empezar a cambiar control por confianza ¿si contratas a un profesional cualificado para que haga un trabajo, por qué no confías en que lo vaya a hacer?

Con esto presente, el resto de los elementos son los que llevamos escuchando durante toda la pandemia y el periodo de confinamiento: llevar a cabo un proceso de digitalización en la empresa, aplicar metodologías ágiles y eficientes para que los empleados puedan desarrollar su trabajo de forma eficiente y empezar a utilizar herramientas que nos permitan llevar al día un análisis de los procesos y progresos de la misma.

Dentro de una experiencia bastante reciente, y con un proyecto que he tenido la oportunidad de cofundar: la Escuela de Trabajo Remoto, estamos trabajando en esta línea, ayudando a las PYMES que quieren poner en marcha el trabajo remoto dentro de su estructura empresarial. 

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Si un profesional quiere emprender este camino ¿qué herramientas fundamentales necesita para comenzar?

Más que herramientas concretas, que hay muchas que funcionan muy bien y que son muy resolutivas, creo que lo que deben controlar son los campos que afectan directamente al teletrabajo, y que fundamentalmente son 5:

  • Gestión de proyectos (Asana, Trello, Todoist, Basecamp)
  • Comunicación (Slack, Microsoft Teams, Twist, Zoom, Google Meet)
  • Gestión de documentación en la nube (Google Drive, Microsoft 365, Dropbox)
  • Gestión del tiempo (Toggl, Harvest, Tracking Time)
  • Seguridad (Nord VPN, 1 Password, LastPass)

Si controlamos la gestión de estos cinco campos, estaremos preparados al cien por cien para comenzar a teletrabajar.

Además, hay otro factor muy importante, las denominadas soft skills (habilidades blandas) que están resultando fundamentales en la selección de personal dentro de las empresas que trabajan en remoto.

Si nos centramos en los 5 campos que comenté más arriba, hay varias cosas que son importantes:

  • Comunicación asíncrona por encima de comunicación síncrona: es fundamental saber comunicar y saber redactar, tanto descripciones de tareas y proyectos, como emails o comunicaciones con los compañeros en Slack. La comunicación es la piedra angular del teletrabajo, y si esta es constante, nunca seremos productivos.
  • La información, aunque securizada, debe estar accesible desde cualquier dispositivo y en la nube. En muchos trabajos de hoy en día, el 80% de lo que hacemos se puede hacer desde un teléfono móvil.
  • Gestión del tiempo, desde el que invertimos, hasta la posibilidad de trabajar por tramos, en horas en las que nos sentamos productivos y con herramientas que nos permitan hacer un seguimiento del mismo.

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¿Cuál es la evolución natural del trabajo remoto? 

Pues realmente no tiene por qué tener ningún tipo de evolución, pero sí que es cierto que el mismo permite que se desarrolle un perfil vinculado al mundo de los viajes: los nómadas digitales.

Un nómada digital, por definición, es una persona (principalmente un trabajador remoto, un inversor o el dueño de un negocio digital) que trabaja y viaja al mismo tiempo. Normalmente se mueven de forma recurrente, agotando la duración de las visas en los diferentes países desde los que trabajan.

Podría decirse que un nómada digital es una evolución natural de un trabajador remoto, pero lo cierto es que están surgiendo otros movimientos que no necesariamente tienen que ver con viajar o con el movimiento nómada, como es la vuelta al entorno rural, salir de las ciudades (ya no necesitas irte a Madrid o vivir allí para trabajar en un empresa) o, simplemente, trabajar desde donde desees.

Y nos recomienda, para concluir, la lectura de Teletrabajo y la España vaciada

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Desde BIPLAZA seguimos de cerca esta tendencia cada día más y mejor acogida por profesionales y empresas. Como te contamos al comienzo de este post, en el artículo Las nuevas oportunidades que ofrece el teletrabajo (desde y para Canarias) iniciamos una serie de publicaciones con las ventajas de Canarias como destino para el teletrabajo y trabajo remoto. Los diferentes perfiles de nómadas digitales serán protagonistas de nuestro próximo artículo. Un post que dedicaremos a desgranar este perfil que llama a futuro, y que desde hoy mismo puede resultar de interés a tu organización.

Y acabamos, como siempre, con una invitación a seguir conectados y recibir información de nuestras últimas publicaciones, suscribiéndote a nuestra lista de correo.

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    Por: Gustavo García

    Desarrollo de Negocio en BIPLAZA | Géiser

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