¿Por qué el Lean Thinking es interesante para tu empresa hoy en día?

Hablemos de cómo ser más ágiles a la hora de implementar cambios, cómo enfocarnos en el valor para el cliente y eliminar actividades innecesarias. Un artículo para profundizar en el Lean Thinking; una mentalidad en plena vigencia y cómo ha evolucionado.
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Puntos Clave del Artículo

  • El Lean Thinking no ha muerto, pero sí ha evolucionado: Veremos como sus 5 principios básicos (Valor, Flujo de Valor, Flujo, Pull, Perfección) siguen vigentes, pero su aplicación se ha expandido.
  • La tecnología es el nuevo aliado del Lean: La Industria 4.0, el Big Data y la Inteligencia Artificial no reemplazan los principios Lean, sino que los potencian, permitiendo identificar despilfarros invisibles y optimizar los procesos de forma predictiva.
  • El factor humano es más importante que nunca: La actualización del Lean Thinking pone un énfasis crucial y foco en las personas y en un estilo de liderazgo que empodera a los equipos, reconociendo que la mejora continua nace de quienes realizan el trabajo.

Es una filosofía, no una caja de herramientas: Aplicar el Lean Thinking con éxito requiere una adaptación a la cultura y al contexto específico de cada empresa, especialmente en entornos con particularidades como el canario. No se trata de copiar, sino de pensar en Lean.


Corría el año 1996. Mientras el mundo se familiarizaba con internet y los primeros teléfonos móviles comenzaban a asomar, James P. Womack y Daniel T. Jones publicaban «Lean Thinking», un libro que cambiaría para siempre la forma en que entendemos la gestión empresarial.

Nacido de los principios del sistema de producción de Toyota, el Lean Thinking proponía una cruzada contra el despilfarro y una búsqueda incesante de la creación de valor para el cliente. Hoy, casi tres décadas después, en un mundo imbuido por la inteligencia artificial, la inmediatez digital y una competencia feroz, cabe preguntarse: ¿sigue vigente el Lean Thinking? ¿O es una reliquia de la era industrial? 

La respuesta, como verás en este análisis y reflexión desde el área de desarrollo de negocio de BIPLAZA, es que no solo sigue vivo, sino que ha evolucionado, se ha adaptado y es más relevante que nunca para las pymes, los autónomos consolidados y las empresas que, como la tuya, navegan en la doble realidad del mercado canario y estatal.

Regreso al origen: Los 5 principios inmutables del Lean Thinking.

Para entender la actualización del pensamiento Lean, primero debemos tener sólidos sus cimientos. Womack y Jones no inventaron la rueda, sino que supieron destilar la esencia del éxito de Toyota en cinco principios sencillos en apariencia, pero de una profundidad estratégica abrumadora.

↠ Valor: ¿Qué es lo que tu cliente realmente quiere (y por lo que está dispuesto a pagar)?

El punto de partida de toda la filosofía Lean es el valor, y este no lo defines tú, ni tu equipo, ni tu experiencia. Lo define única y exclusivamente el cliente. Cualquier actividad, proceso o recurso que no contribuya directamente a lo que el cliente percibe como valor es, en esencia, un despilfarro.

→ En 1996: El concepto se centraba principalmente en las características tangibles de un producto físico. ¿El coche tiene los extras que el cliente desea? ¿La herramienta cumple su función a la perfección?

→ Hoy: El valor es una experiencia. No se trata solo del producto o servicio en sí, sino de todo el viaje del cliente (el customer journey). Desde la facilidad para encontrar tu web, la claridad de la información, la sencillez del proceso de compra, la atención postventa, hasta la conexión emocional con tu marca. Una pyme en Canarias, por ejemplo, no solo vende un producto local, vende cercanía, autenticidad y una historia. Ese es un valor que un gigante del comercio electrónico difícilmente puede replicar.

↠ Flujo de Valor (Value Stream): Mapeando el camino desde la materia prima hasta la satisfacción del cliente.

Una vez definido el valor, el siguiente paso es identificar y mapear el Flujo de Valor: todas las acciones (tanto las que añaden valor como las que no) necesarias para llevar un producto o servicio desde su concepción hasta las manos del cliente.

→ En 1996: Se visualizaba como un proceso lineal en una fábrica. Desde la llegada de las materias primas, pasando por cada estación de montaje, hasta el embalaje y envío.

→ Hoy: El Flujo de Valor es una red compleja y multicanal. Incluye el desarrollo de software, las campañas de marketing digital, la gestión de datos, la logística y la interacción en redes sociales. Para una empresa que opera en Canarias y en la península, este mapa incluye la gestión aduanera, las diferencias en el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) frente al IVA, y las particularidades logísticas que eso conlleva. Mapear este flujo permite identificar cuellos de botella y «agujeros negros» por donde se escapan el tiempo y el dinero.

↠ Flujo (Flow): Cómo eliminar las presas que estancan tus procesos.

El tercer principio es conseguir que el valor fluya sin interrupciones. Una vez eliminados los despilfarros evidentes, el objetivo es que el trabajo avance de forma continua y sin paradas.

→ En 1996: El ideal era la línea de montaje perfectamente sincronizada, donde cada pieza se movía sin esperas.

→ Hoy: El flujo es digital y asíncrono. Se trata de eliminar las esperas en la aprobación de un diseño, en la respuesta a un correo electrónico de un cliente, o en la carga de una página web. Herramientas como la gestión de proyectos en la nube, la comunicación instantánea y la automatización de tareas son los lubricantes del flujo en el siglo XXI. Se trata de que la información y las decisiones fluyan con la misma agilidad que lo hacía un chasis de coche en la fábrica de Toyota.

↠Pull (Tirar): Producir solo lo que se necesita, cuando se necesita.

El sistema Pull es la antítesis de la producción en masa tradicional («push»), que consiste en fabricar grandes lotes para luego «empujarlos» al mercado. El sistema Pull funciona al revés: no se hace nada hasta que el cliente (interno o externo) lo pide.

→ En 1996: Se manifestaba en el famoso sistema kanban de Toyota, donde una tarjeta señalizaba la necesidad de reponer una pieza, activando así la producción aguas arriba.

→ Hoy: El sistema Pull es la personalización masiva, la impresión bajo demanda, el desarrollo de software basado en las peticiones de los usuarios o la creación de contenido en un blog respondiendo a las preguntas reales de tu audiencia. Para una consultora como Biplaza, significa no ofrecer paquetes de servicios cerrados, sino escuchar la necesidad concreta de una empresa y «tirar» de los recursos y conocimientos necesarios para crear una solución a medida.

↠ Perfección (Kaizen): La mejora continua como motor de la empresa.

El último principio es la búsqueda incesante de la perfección. No como un destino final, sino como un proceso de mejora continua, o Kaizen.

Es la idea de que siempre hay una forma mejor de hacer las cosas y que las pequeñas mejoras incrementales, con el tiempo, generan transformaciones revolucionarias.

→ En 1996: Se asociaba a los círculos de calidad en la fábrica, donde los propios operarios proponían mejoras en sus puestos de trabajo.

→ Hoy: El Kaizen se nutre del feedback constante. Son las reseñas de Google, los datos de analítica web, las encuestas de satisfacción, las pruebas A/B en una campaña de marketing. Es una cultura donde cada error no es un fracaso, sino una oportunidad de aprendizaje. Se trata de crear un sistema nervioso en la organización que sea capaz de detectar, analizar y corregir desviaciones en tiempo real.

Lean Thinking en el Siglo XXI: La actualización necesaria.

Si los cinco principios originales son el hardware del Lean Thinking, la evolución de las últimas décadas ha sido su software, una actualización que lo ha hecho compatible con un mundo radicalmente distinto al que vivimos en la década de los 90.

Del taller a la nube: Lean Thinking en el entorno digital y de servicios

La mayor actualización ha sido, sin duda, su expansión más allá de la manufactura. Hoy, el Lean Thinking es un pilar fundamental en el desarrollo de software, la gestión de startups y el sector servicios gracias a:

  • Lean Startup: Eric Ries, en su libro «El método Lean Startup», adaptó los principios Lean al mundo del emprendimiento tecnológico. La idea es simple: en lugar de pasar meses desarrollando un producto perfecto en secreto, se crea un Producto Mínimo Viable (PMV), una versión básica con las funcionalidades esenciales.

Este PMV se lanza rápidamente al mercado para obtener feedback real de los usuarios. Con ese aprendizaje, se itera, se mejora (o se pivota si la idea inicial no funciona) en un ciclo de Crear-Medir-Aprender. Esto evita el mayor de los despilfarros: construir algo que nadie quiere. Para un emprendedor que evalúa establecerse en la Zona Especial Canaria (ZEC), este enfoque es vital para validar su modelo de negocio con una inversión controlada antes de realizar grandes despliegues.

  • Lean y Agile: En el mundo del desarrollo de software, Lean y Agile son dos caras de la misma moneda. Mientras que Lean se enfoca en la optimización del flujo de valor a nivel de toda la organización, Agile se centra en la gestión de proyectos a nivel de equipo, trabajando en ciclos cortos (sprints) y adaptándose constantemente a los cambios. Juntos, crean un sistema potentísimo que permite a las empresas de tecnología responder a la velocidad del mercado, entregando valor al cliente de forma continua y no en un único «big bang» final.

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La conexión humana en la era de la automatización: El rol de las personas en el Lean actual

En las primeras interpretaciones del Lean Thinking, a menudo se cometió el error de enfocarse excesivamente en las herramientas y los procesos, olvidando el elemento más importante: las personas. La actualización del Lean Thinking ha puesto el foco en «las personas» como un pilar fundamental, no como un añadido.

No se trata de ser «amables», sino de algo mucho más profundo. 

  • Significa confiar en que quienes están más cerca del trabajo son los que mejor saben cómo mejorarlo. 
  • Significa darles las herramientas, la formación y la autonomía para que resuelvan problemas. 
  • Significa crear un entorno de seguridad psicológica donde se pueda experimentar y fallar sin miedo a represalias.

El jefe  o efa tradicional, que da órdenes y controla, es un obstáculo para el flujo. Los y las líderes Lean son un «sensei» (maestro) o un jardinero. Su trabajo no es dirigir, sino enseñar, guiar, eliminar obstáculos y crear las condiciones para que los equipos puedan florecer y mejorar por sí mismos. 

Un liderazgo de servicio, se pregunta constantemente: «¿Cómo puedo ayudar a mi equipo a tener éxito?».

Lean 4.0: La fusión con la Industria y la transformación digital

La cuarta revolución industrial, con sus tecnologías exponenciales, no ha jubilado al Lean, sino que le ha dado superpoderes. Hablamos de Lean 4.0, la sinergia entre los principios de siempre y las herramientas de hoy.

  • Big Data e IoT para identificar el «muda» invisible: Los sensores del Internet de las Cosas (IoT) pueden monitorizar cada paso de un proceso (sea en una fábrica o en una cadena de suministro) generando una cantidad ingente de datos. El análisis de Big Data permite identificar patrones de despilfarro que antes eran invisibles: micro-paradas, consumos energéticos ineficientes, rutas logísticas subóptimas, etc.
  • Inteligencia Artificial para predecir y optimizar el flujo: La IA puede analizar datos históricos para predecir la demanda futura con una precisión asombrosa, optimizando así los sistemas Pull. Puede realizar un mantenimiento predictivo de la maquinaria, evitando paradas inesperadas que rompen el flujo. Puede, incluso, simular miles de configuraciones de un proceso para encontrar la más eficiente.

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Aplicando el Lean Thinking actualizado en tu empresa (con ejemplos prácticos).

La belleza (y principal interés) del Lean Thinking en la actualidad es su escalabilidad. No necesitas ser una multinacional para aplicarlo, porque sus principios son perfectamente adaptables a la realidad de las empresas de nuestro entorno.

Para la Pyme canaria: Optimizando recursos en un mercado con sus propias reglas.

Ejemplo: Un hotel rural en Gran Canaria.

  • Valor: El cliente no solo busca una cama, busca una experiencia auténtica: tranquilidad, gastronomía local, trato cercano.
  • Flujo de Valor: Mapear todo el viaje del cliente, desde que busca «hotel rural Gran Canaria» en Google hasta que deja una reseña. Identificar puntos de fricción: ¿es fácil reservar online? ¿La señalización para llegar al hotel es clara?
  • Flujo: Automatizar las confirmaciones de reserva, usar un software de gestión hotelera para evitar overbooking, coordinar la limpieza de habitaciones para que no haya esperas en el check-in.
  • Pull: En lugar de ofrecer un menú fijo todo el año, adaptarlo a los productos de temporada de los agricultores locales. Esto reduce el desperdicio de alimentos y aumenta el valor percibido por el cliente.
  • Kaizen: Usar las reseñas de Booking o TripAdvisor no como un juicio, sino como una fuente de ideas. Si varios clientes mencionan que el Wi-Fi es lento, esa es la próxima mejora a implementar.

Para el Autónomo consolidado: Escalando sin perder la esencia ni el control.

Ejemplo: Un diseñador gráfico freelance con una cartera de clientes estable.

  • Valor: No es solo entregar un logo, es entender la estrategia del cliente, ofrecer un proceso de co-creación y cumplir los plazos de forma rigurosa.
  • Flujo de Valor: Estandarizar el proceso de briefing con un formulario online claro. Definir hitos de revisión y aprobación para evitar un «ping-pong» infinito de correcciones.
  • Flujo: Usar herramientas como Trello o Asana para visualizar el estado de cada proyecto (To Do, In Progress, In Review, Done). Esto evita la sobrecarga de trabajo y permite dar plazos realistas a nuevos clientes.
  • Pull: En lugar de aceptar cualquier proyecto, especializarse en un nicho (ej. branding para startups tecnológicas). Esto permite reutilizar conocimientos, ser más rápido y aportar más valor, pudiendo cobrar tarifas más altas.
  • Kaizen: Al final de cada proyecto, enviar una pequeña encuesta de satisfacción al cliente preguntando: «¿Qué hemos hecho bien? ¿Qué podríamos mejorar? ¿Hay algo que te haya sorprendido?».

Para empresas en el marco estatal y del REF canario: Navegando la complejidad fiscal con una mentalidad Lean.

Ejemplo: Una distribuidora de productos que importa a Canarias y vende tanto en las islas como en la península.

  • Valor: Para el cliente canario, es tener el producto disponible sin demoras ni sobrecostes inesperados. Para el cliente peninsular, es un proceso de compra transparente y sin fricciones.
  • Flujo de Valor: Mapear todo el proceso logístico y administrativo, incluyendo la gestión del Documento Único Administrativo (DUA), el pago del IGIC, el arbitrio insular (AIEM), y la logística inversa. Aquí es donde una consultora como Biplaza se convierte en un aliado clave para identificar y eliminar despilfarros administrativos.
  • Flujo: Digitalizar y automatizar la mayor parte de la documentación. Tener un sistema que alerte de los plazos de presentación de impuestos para evitar sanciones (desperdicio de dinero).
  • Pull: Utilizar un software de gestión de inventario que analice las ventas históricas para predecir la demanda y ajustar los pedidos de importación, evitando tanto la rotura de stock (clientes insatisfechos) como el exceso de stock (costes de almacenamiento y riesgo de obsolescencia).
  • Kaizen: Revisar periódicamente los costes logísticos con diferentes proveedores y analizar si las ventajas fiscales del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF) se están aprovechando al máximo, por ejemplo, aplicando correctamente la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC) o las deducciones por inversiones.

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Más allá de la eficiencia: Las críticas y limitaciones del Lean actualmente

Ninguna filosofía de gestión es una panacea. La aplicación dogmática y superficial del Lean Thinking, especialmente en su versión más anticuada, ha generado críticas legítimas que es crucial conocer.

El riesgo de la «anorexia» empresarial: ¿Y si recortamos demasiado?

Una obsesión por eliminar todo lo que no añade «valor» de forma inmediata puede llevar a recortar en áreas vitales a largo plazo, como la investigación y desarrollo (I+D), la formación de los empleados o la experimentación. Una empresa «anoréxica» puede ser muy eficiente a corto plazo, pero pierde su capacidad de innovar y adaptarse a futuros cambios.

La presión sobre los empleados: El lado oscuro de la búsqueda de la perfección.

Si el principio de «respeto por las personas» se ignora, el Lean puede convertirse en una herramienta de presión. Un énfasis excesivo en la estandarización y la medición puede eliminar la creatividad y la autonomía, generando estrés y desmotivación. El Kaizen puede malinterpretarse como una exigencia de producir más con menos, llevando al agotamiento.

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¿Es el Lean aplicable a todas las industrias y culturas?

Aunque se ha adaptado con éxito a muchísimos sectores, el Lean nació en una cultura empresarial muy específica, la japonesa. Su implementación en entornos muy creativos, caóticos por naturaleza, o en culturas empresariales muy jerárquicas y poco colaborativas, puede ser un desafío. Requiere una adaptación cuidadosa y no una simple copia de las herramientas.

El Lean Thinking como Filosofía, no como receta

El Lean Thinking sentó unas bases revolucionarias que siguen siendo la piedra angular de la excelencia operativa. Sin embargo, el Lean Thinking de hoy es mucho más que eso. Ha evolucionado de un conjunto de herramientas para la fábrica a una filosofía de gestión integral que pone al cliente en el centro, empodera a las personas y abraza la tecnología como un aliado para la mejora continua.

Para las empresas que operan en el dinámico y particular entorno canario, y en el competitivo mercado estatal, adoptar una mentalidad Lean actualizada no es una opción, es una necesidad. No se trata de aplicar herramientas de forma indiscriminada, sino de interiorizar sus principios para construir una organización más ágil, más resiliente y, sobre todo, más humana.

El viaje Lean no es fácil. Requiere compromiso, paciencia y, a menudo, la guía de quien ya ha recorrido ese camino. Pero los resultados van mucho más allá de la simple reducción de costes. Se trata de construir una empresa que aprende, que se adapta y que crea valor sostenible para sus clientes, sus empleados y sus propietarios. Una empresa, en definitiva, preparada no solo para sobrevivir, sino para prosperar en el incierto y apasionante siglo XXI.

Principio LeanEn 1996 (Enfoque Industrial)Hoy (Enfoque Digital y de Servicios)
ValorCaracterísticas funcionales del producto físico.Experiencia completa del cliente (Customer Journey), valor emocional y de marca.
Flujo de ValorProceso lineal de producción en la fábrica.Red compleja y multicanal (marketing digital, logística, postventa, gestión de datos).
FlujoMovimiento continuo de piezas en la línea de montaje.Flujo de información y decisiones. Eliminación de esperas digitales y burocráticas.
PullSistema Kanban para reponer inventario físico.Personalización masiva, producción bajo demanda, desarrollo basado en feedback del usuario.
PerfecciónCírculos de calidad y mejora incremental en el puesto de trabajo.Feedback en tiempo real (analítica web, reseñas), cultura de experimentación (A/B testing).

La conversación que tu empresa necesita.

Entender estos principios es el primer paso. El segundo, y más importante, es aplicarlos a la realidad única de tu negocio. A menudo, una visión externa, experta y empática puede ser el catalizador que tu empresa necesita para iniciar su propia transformación Lean.

En Biplaza, llevamos más de 63 años acompañando a empresas como la tuya, no con recetas mágicas, sino con un profundo análisis de tus procesos, tu cultura y tus objetivos. Te ayudamos a identificar esos «desperdicios» que lastran tu crecimiento y a diseñar un flujo de valor que te haga más competitivo y rentable.

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Preguntas Frecuentes (FAQ)

  • ¿Mi empresa es demasiado pequeña para aplicar el Lean Thinking?
    Absolutamente no. De hecho, las pymes y los autónomos pueden ser incluso más ágiles a la hora de implementar cambios. Los principios Lean, como enfocarse en el valor para el cliente y eliminar actividades innecesarias, son escalables y beneficiosos para cualquier tamaño de negocio. Se trata más de una mentalidad que de una gran inversión.
  • ¿El Lean Thinking implica necesariamente despedir gente para reducir costes?
    Este es uno de los mayores mitos. Un verdadero enfoque Lean busca eliminar el despilfarro, no a las personas. El objetivo es liberar el tiempo de los empleados de tareas que no aportan valor para que puedan dedicar su talento a actividades más estratégicas, a la mejora de procesos y a la innovación. El «respeto por las personas» es un pilar fundamental.
  • ¿Cuánto tiempo se tarda en ver los resultados de una implementación Lean?
    Aunque se pueden obtener «victorias rápidas» (quick wins) en semanas al eliminar despilfarros evidentes, el Lean Thinking es un viaje a largo plazo, no un proyecto con un final definido. Se basa en la mejora continua (Kaizen). Los beneficios más profundos, como el cambio cultural hacia una organización que aprende constantemente, se consolidan con el tiempo y la práctica perseverante.

Glosario de términos clave

  • Lean Thinking (Pensamiento Lean/Ajustado): Filosofía de gestión enfocada en la eliminación de desperdicios y la creación de valor para el cliente, basada en los principios del Sistema de Producción de Toyota.
  • Muda: Término japonés para «desperdicio». Se refiere a cualquier actividad que consume recursos pero no crea valor para el cliente.
  • Kaizen: Término japonés para «mejora continua». Es la práctica de realizar pequeñas mejoras incrementales de forma constante en todos los procesos de la empresa.
  • Flujo de Valor (Value Stream): El conjunto de todas las acciones, tanto de valor añadido como de no valor añadido, que se requieren para llevar un producto o servicio desde su concepto hasta el cliente final.
  • Sistema Pull (Tirar): Sistema de producción y gestión donde no se inicia ningún trabajo hasta que hay una demanda real del cliente.
  • Producto Mínimo Viable (PMV): Una versión de un nuevo producto que permite a un equipo recopilar la máxima cantidad de aprendizaje validado sobre los clientes con el mínimo esfuerzo. Es un concepto central de la metodología Lean Startup.
  • Zona Especial Canaria (ZEC): Área de baja tributación creada en el marco del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias con el fin de promover el desarrollo económico y social del archipiélago.
  • Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF): Conjunto de especialidades y beneficios fiscales aplicables en las Islas Canarias para compensar los efectos de la insularidad y la lejanía.

AMAGEN | Kelsy Gagnebin para Unsplash

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